jueves, 14 de julio de 2016

Yo soy de esas

Soy de esas a las que
les cuesta bajar la guardia,
quitar el muro donde
se refugian,
resguardan 
y defienden,
para no dejarse querer, 
querer y que la quieran.

Porque soy de esas que
no han tenido una vida fácil,
de las que, 
en más de una ocasión,
han salido tan dañadas 
de una relación,
que les ha costado 
una enfermedad recuperarse.

Pero también...

Soy de esas que,
cuando se enamoran,
cuando quitan las espinas
del muro y la alambrada,
se abren completamente,
desnudan su alma,
se desprotegen,
se descuidan,
lo dan todo,
lo arriesgan todo,
se adaptan a 
cualquier circunstancia
y aceptan las consecuencias.

Y soy de esas que saben
que tarde o temprano,
tendrán que volver 
a su refugio, a su guarida,
a lamerse las heridas.

Porque hay que ser muy valiente 
para asumir la intensidad,
dedicación y respeto,
comprensión y compromiso,
que una relación requiere.

Pero hay mucho cobarde 
que promete no hacerte daño 
si le dejas entrar en la muralla.
Que te convence y te ilusiona,
que te anima, y te alienta
a desear que sea cierto,
y que, dure lo que dure,
seguro que valdrá la pena.

Y te deja porque se acojona,
porque le da miedo,
e incumple su promesa.
Porque no está a la altura,
porque no da la talla.
Y tú no querías ver
como realmente era.

Y aún siendo de esas...

Yo creo, si creo, 
que existe la Magia.
Quién sabe dónde!
Quién sabe cuándo!
Quién sabe con quien!

Seguiré soñando...



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