miércoles, 25 de septiembre de 2013

Incertidumbre

Incertidumbre por lo que podrá ser, por lo que ya es y no sé, por lo que no será....
La espera se hace eterna y me dejo llevar por el trajinar diurno.
Pero cuando llega la noche los temores reaparecen y se transforman en insomnio.
Durante el día no dedico más de 5 minutos seguidos a martirizarme.
Pero el silencio nocturno grita todos mis miedos, uno tras otro, hasta que se hace insoportable tanto decibelio silencioso.
Sólo espero que llegue el momento del desenlace y, pase lo que pase, vuelva con ganas de contarlo.
Tengo más miedo a deprimirme y bajar la guardia que a la intervención.
Y cuantos más días pasan más ganas tengo de arrinconarme y no levantar cabeza hasta que todo esté solucionado.
Sé que debo sacar fuerzas de mis grandes flaquezas por todos los que me quieren, y sobre todo por mi.
Las cartas ya están echadas y no puedo dejarme llevar por el miedo sin ni siquiera saber si llevo escalera de color o una simple pareja.
Pero, sin querer, la congoja me encoje la garganta y el terror asoma por mis ojos.
Y pongo cara de póquer cuando me siento observada.
Para no hacer sufrir innecesariamente a nadie.
Aunque sólo los abrazos consiguen apaciguarme.




No hay comentarios:

Publicar un comentario